Modelo Educativo


El modelo contribuye de forma consistente, coherente y relevante al desarrollo de los/as miembros/as de la comunidad universitaria, en el marco de la visión estratégica institucional.

Sin embargo en la formación de las artes es necesario considerar, lo que Aguirre (2006) plantea, al decir que “Resulta difícil, hablar de modelos formativos en educación artística, sin caer en el riesgo de generalizar demasiado y de presentar, como universales, orientaciones formativas surgidas de condiciones socioculturales, económicas y pedagógicas particulares. Sabedor de esta dificultad y de las limitaciones que impone, creo, sin embargo, que merece la pena tratar de introducir cierto orden y tomar conciencia de los fundamentos pedagógicos, estéticos y culturales que residen tras las habituales inercias de nuestra práctica para la formación de artísticas…”

Bajo este enfoque la Universidad asume una divergencia pedagógica al direccionar la formación de sus estudiantes, con el propósito último de la educación artística debe  generar competencia y sensibilidad para hacer uso de dicha experiencia, enriqueciendo nuestros propios proyectos de vida con las tramas urdidas por otros autores y entrecruzando sus experiencias estéticas con las nuestras. Definir el arte como experiencia tiene el interés de que no conlleva establecer una relación con las producciones estéticas y sus autores basada exclusivamente en el conocimiento, sea analítico formal o deconstructivo. Nos mueve, más bien a establecer una relación orientada hacia el enriquecimiento personal a través de la creación.

Aunado a lo anterior la proyección de la formación de nuestros educandos, la universidad retoma a un sustento de formación artística que se remite a los pilares educativos de los saberes,  fundamentales de la educación los cuales están basados en el desarrollo integral del ser humano, para que tenga la capacidad de integrarse a un mundo socialmente cambiante, en donde la tecnología tiene una incidencia fenomenal en cada ser humano, ellos son:

Aprender a ser ———Valorar las capacidades de los individuos

Aprender a conocer —Autoaprendizaje

Aprender a hacer—— Usar las herramientas de forma correcta de manera individual y en grupo

Aprender a convivir —Respetando los valores de pluralismo, comprensión mutua y paz.

El modelo educativo de la universidad propone, currículos abiertos, flexibles, dinámicos, contextualizados, inter y transdisciplinarios, desde estrategias preponderantemente participativas, experienciales y cooperativas, para el desarrollo integral del ser humano en su multidimensionalidad. Esto para reflejarse en las saberes conceptuales, procedimentales y actitudinales que de manera intrínseca están dentro de cada uno de los programas de estudios de las diferentes Licenciaturas de la Universidad.